Casco antiguo de Alicante: ¿qué ver y dónde aparcar?

El casco antiguo de Alicante concentra en sus callejuelas y plazas algunos de los mayores exponentes del patrimonio local: la concatedral de San Nicolás, la basílica de Santa María, la ermita de San Roque, etcétera. Recorrerla en coche no supone un problema para los vehículos con etiqueta ECO y Cero Emisiones, que pueden acceder libremente a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y disponen de parkings en Alicante centro.

Para estacionar cerca del templo consagrado a la Virgen María, es posible estacionar en los aparcamientos públicos de la calle San Juan, a solo unos minutos de distancia. Esta basílica de estilo barroco se edificó sobre una antigua mezquita, siendo una de las edificaciones más antiguas de la ciudad valenciana.

El barrio de Santa Cruz también ocupa un lugar especial en los tours y experiencias turísticas por Alicante. Este destino de fachadas encaladas y calles empedradas se sitúa a los pies del Castillo de Santa Bárbara y posee un atractivo visual fuera de lo común. Para acercarse en coche propio,  el parking de la plaza de San Cristóbal es una opción recomendada.

Por su parte, la concatedral de San Nicolás es otro monumento clave en la historia alicantina. Su construcción se completó a medios del siglo diecisiete y presenta formas y motivos propios del renacentista herreriano. Debido a su ubicación céntrica, el aparcamiento más cercano queda a un kilómetro de distancia, en la avenida Maisonnave: el parking Saba Maisonnave.

Este mismo parking subterráneo es un buen punto de partida para visitar la Plaza del Ayuntamiento, a unos cinco minutos de caminata. Se trata de una reliquia de su ciudad, célebre por unos arcos desiguales denominados Els Porxos.

Cerca del Mirador de Alicante, la ermita de San Roque permite admirar la arquitectura del siglo dieciséis, con su torre campanario de ladrillo macizo. En sus inmediaciones, pueden localizarse plazas de aparcamiento en zona azul donde estacionar.

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